Resumo (PT):
ES: La crítica coincide, casi unánimemente, en señalar el carácter
violento e iconoclasta del discurso poético de Delmira Agustini en el
seno del Modernismo literario hispánico. En ese sentido, tras la publi-
cación de El libro blanco (1907) ‒el poemario en el que Agustini imita
de forma más evidente la manida estética modernista‒ las princesas,
hadas y magas que poblaban sus versos empezaron a ser sustituidas por
figuras cada vez más implacables, melancólicas y siniestras: estatuas,
serpientes, vampiros, arañas, búhos o cisnes sangrientos se van convir-
tiendo poco a poco en imágenes frecuentes de su imaginario poético.
De esta manera, la autora se apropia de los símbolos modernistas clá-
sicos, les otorga un nuevo significado y los traslada a espacios tétricos
que sorprenden y desconciertan al lector, acostumbrado a los pacíficos
e idílicos ambientes rubendarianos. Así, a la violencia ejercida sobre
la palabra se suma el desasosiego producido por los escenarios en los
que el sujeto poético enmarca sus composiciones: Agustini reivindica
la estética de la fealdad y toda su poesía, a partir de la publicación de
Cantos de la mañana (1910), se impregna de un fondo sombrío y tene-
broso, teñido de púrpura y sangre, en el que desfilan bestias perversas
que provocan a la vez fascinación y rechazo. El objetivo de este artículo
es, pues, analizar esas representaciones de la violencia, relacionándolas
con el discurso de la autora y con su condición excepcional de poe-
ta-mujer en un ambiente cultural y literario patriarcal.
Abstract (EN):
Criticism coincides, almost unanimously, in pointing out the violent and iconoclastic
character of Delmira Agustini’s poetic discourse within Hispanic literary modernism.
Therefore, after the publication of El libro blanco (1907) ‒ the poems in which Agustini
more clearly imitates the modernist aesthetic mania ‒ the princesses, fairies and magicians
who populated his verses began to be increasingly replaced by relentless, melancholic and sin-
ister figures: statues, snakes, vampires, spiders, owls or bloody swans are gradually becoming
frequent images of his poetic imagery. In this way, the author appropriates the classic modern-
ist symbols, gives them a new meaning and moves them into gloomy spaces that surprise and
disconcert the reader, accustomed to the peaceful and idyllic Rubén Darío ́s environments.
Thus, to the violence exerted on the word, there is the unease produced by the scenarios in
which the poetic subject frames his compositions: Agustini claims the aesthetics of ugliness
and all his poetry, from the publication of Cantos de la mañana (1910), is impregnated with a
dark background, in which perverse beasts that cause both fascination and rejection appear.
The objective of this article is, then, to analyse these violent poetic environments, relating
them to the author’s discourse and her exceptional status as a poet-woman in a patriarchal
cultural and literary environment.
Idioma:
Espanhol
Tipo (Avaliação Docente):
Científica